jueves, 28 de abril de 2011



Un cuarto de hotel... 
mis nervios en tus ganas 
y estas entrañas que desean ser devoradas.
Tus manos en mi piel... 
mis nervios no aguantan 
y empiezo a besarte con tantas ansias.
Me cargas para llevarme a esa cama... 
y no dejas de besarme haciendo que pierda el sentido.
Mientras yo... olvido que existo.

Y así empezamos......

Cabalgar tu vientre... 
una y otra vez.
Besar tu cuerpo... 
sin dejar espacio ni para el silencio.
Escuchar nuestros cuerpos... 
que seducen al tiempo.
Y tocar el cielo... 
con tu mirada perdida en mi alma.

2 comentarios:

Kimbertrancanut dijo...

¿Por qué lo llamamos amor si queremos decir sexo?
Forma parte del ritual, instinto animal que con el querer, deriva a placer de sentimientos y sensibilidades...Abrazos queribles, de almas solitarias.

Dédalus dijo...

Bravo, Sylvia. Celebro ver que sigues en buena forma...

Un abrazo transatlántico.